Un estudio de las Universidades de Colorado y Waterloo indican que las condiciones atmosféricas de la Tierra primitiva eran favorables para la vida.
La Tierra se formó hace unos 4 600 millones de años, y la evidencia geológica indica que la vida pudo haber comenzado aproximadamente unos mil millones de años después.
“Este estudio indica que el modelo de atmósfera terrestre primitiva rica en bióxido de carbono y pobre en hidrógeno, tipo Marte y Venus, con el que han estado trabajando los científicos durante los últimos 25 años, es incorrecto”, dijo Toon. En ese tipo de atmósferas, las moléculas orgánicas no se pueden producir a partir de reacciones fotoquímicas o de descargas eléctricas.
La estructura en capas concéntricas que adquirió la Tierra primitiva tuvo una repercusión esencial para el origen de la vida. En efecto, se sabe que el movimiento del hierro líquido en el núcleo de la Tierra (figura 2) genera un gigantesco campo magnético a escala planetaria. De la misma manera que una pieza de hierro imantada genera un campo magnético a su alrededor, la Tierra, como si fuera un enorme imán, genera un campo magnético de dimensiones planetarias, en donde el norte del imán casi coincide con el Norte geográfico (que sería el punto donde pasa el eje imaginario del movimiento de rotación de la Tierra) y, por ende, algo semejante sucede con el sur del imán. Esta circunstancia es muy propicia para enfrentar un fenómeno astronómico originado en el Sol que por sí solo sería fatal para el surgimiento de la vida.
Evidencia directa del origen de la vida en la Tierra
Los restos más antiguos que revelan la presencia de vida en la Tierra son los de unos organismos unicelulares semejantes a las actuales cianofitas (posiblemente cianofitas primitivas), aislados a partir de estructuras calcáreas conocidas como estromatolitos (figura 5), que no son más que los restos calcáreos de la actividad microbiológica de una comunidad de organismos unicelulares (entre ellos las cianofitas). Al igual que los corales contemporáneos son los restos de la actividad biológica de una comunidad de organismos unicelulares en el mar, así los estromatolitos son los restos calcáreos de comunidades de microorganismos que se desarrollaron en aguas bajas de la Tierra primitiva. En esta ocasión contamos con evidencia directa: son restos fósiles observables de células enteras (estrictamente son microfósiles, puesto que se trata de organismos unicelulares). Estos microorganismos eran capaces de realizar la fotosíntesis, es decir, fueron capaces de utilizar a la luz solar -como fuente de energía- y al CO2 -como fuente de carbono- para impulsar su metabolismo. Al mismo tiempo, como un subproducto de su actividad vital generaron oxígeno -por primera vez a partir de medios estrictamente biológicos-, el cual comenzó a acumularse en la atmósfera de la Tierra.
Pretende ser un ámbito donde la relación teórico-práctica adquiere una articulación permanente, constituyendo instancias de profundización y/o actualización en temáticas específicas del campo de la Biología y de la Fisicoquímica para la Educación Secundaria Básica del Sistema Educativo de la Pcia. de Bs. As. Permite hacer un alto en el quehacer cotidiano para discutir, reflexionar y construir críticamente el saber teórico desde el saber cotidiano.
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